En las calles

por Georg Kasch
Traducción: Margarita Borja

Heidelberg, 10 de febrero de 2020. ¿Puede el teatro cambiar el mundo? Mientras más teatro vemos, más nos hacemos esta pregunta. ¿Es que existe algo tan profundamente estremecedor, capaz de abrir la cabeza y el corazón para dejar entrar tal cantidad de aire fresco que nos impulse a salir corriendo del teatro diciéndonos: tengo que cambiar mi vida?

Paisajes para no colorear” de la agrupación chilena La Re-Sentida es una velada así, tras la cual uno mira el mundo con otros ojos, tras la cual uno piensa: si estas mujeres con tal fuerza y vehemencia son nuestro futuro, entonces tenemos esperanza, a pesar de todo. Es una obra tras la cual uno se pregunta: ¿cómo puedo yo apoyar este impulso, ser así de incondicional?

“Paisajes para no colorear” fue lo más destacado de ¡Adelante! 2020. Pero no fue en lo absoluto la única puesta en escena extraordinaria presentada en el marco de este Festival de Teatro Iberoamericano que ya va por su segunda edición. El nivel de las producciones presentadas en 2020 fue incluso superior al de 2017. Muchas expectativas se cumplieron con las excelentes participaciones de Chile (con “Paisajes” pero también con “Muerte y explosión de un anarquista chileno”), Argentina con “Campo minado”, el excelente montaje de Lola Arias en torno al tema de la guerra, y Brasil con dos producciones únicas y muy distintas entre ellas: “Quaseilhas” y “Vaga Carne”, siendo estos tres países de gran tradición teatral. Las temáticas y estéticas de Uruguay y España se conectaron sin ningún inconveniente a lo que usualmente vemos en el teatro alemán. Cuba quedó como un enigma: quizá sea necesario primero asistir a un curso sobre códigos y formas de descifrar la cultura cubana para comprender algo tras esta abrumadora colección de signos.

Hubo además muchas sorpresas: como la sarcástica obra de teatro de boulevard, servida por Venezuela con exquisita precisión, sobre el poder del dinero y la erosión de las clases medias. Así como también una producción de medios tan sencillos como “Princesas” o de tal peso moral como “Casa Calabaza” tuvieron en nosotros un gran efecto emocional. Y en la sátira política y social colombiana, “Cuando estallan las paredes”, entre la telenovela y la comedia, late la urgencia de los conflictos actuales.

¡Adelante! se consolida así como un verdadero festival. Nada tiene de colección curada de montajes, no, ¡Adelante! se erige en un lugar de encuentro de expertos de teatro donde se enciende el espíritu de comunidad, de diálogo, de debates políticos y estéticos, terreno fértil para plantar los gérmenes de nuevos proyectos. También en esta segunda edición se ha caracterizado por su enfoque político, lo cual obedece tanto a la perspectiva de sus curadores como de los temas que ocupan al teatro iberoamericano actual. Temas como la violencia contra la mujer, el machismo, la opresión de las minorías, el poder absoluto del dinero, la sociedad de clases, el racismo, el pasado dictatorial aún no resuelto, temas todos que estuvieron presentes en la coproducción plurinacional cuyo estreno en Alemania abrió el Festival: “La flauta mágica / Die Zauberflöte” y que continuaron apareciendo una y otra vez sobre las tablas. Y es notable que cada artista a su manera hallara formas de abordar estas temáticas evitando caer en la agitprop.

Vimos sobre las tablas puños alzados, consignas claras que los artistas vinieron trayendo de las calles. Pero comprendimos también el otro lado: que los artistas también se han bajado de las tablas para salir a las calles. Así se cumple el mensaje más poderoso del Festival ¡Adelante! 2020: el teatro es capaz de cambiar el mundo.

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